Te lo digo así de claro. Eres un puto cabrón, una puta medianía. No eres más que uno de los muchos jefecillos que tengo yo, un incapaz. Parece que disfrutas haciendo daño a los pequeños, a los buenos, para tapar tu propia mierdosidad.
Lo que le estás haciendo a una de las personas que más aprecio en el mundo no tiene nombre. Maldito seas, me das asco. No se puede putear de manera más cruel y más continuada a una persona que nunca habrá hecho mal en su vida. Persona más buena, más noble, más recta no puede haber en el mundo, y parece que tú te lo pasas cojonudamente jodiéndole la vida.
No se si existes, pero si la respuesta es afirmativa no me mereces ni el más mínimo de los respetos. Y ni si te ocurra cruzarte en mi vida. Estás advertido.
Ánimo potro, te juro que de ésta sales. Por mis cojones. Te lo garantizo. Y bien sabes, por experiencia, que siempre cumplo con lo que prometo.
UN ABRAZO
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario