miércoles, 9 de mayo de 2007

Dios (o como te llames), eres un puto cabrón

Te lo digo así de claro. Eres un puto cabrón, una puta medianía. No eres más que uno de los muchos jefecillos que tengo yo, un incapaz. Parece que disfrutas haciendo daño a los pequeños, a los buenos, para tapar tu propia mierdosidad.

Lo que le estás haciendo a una de las personas que más aprecio en el mundo no tiene nombre. Maldito seas, me das asco. No se puede putear de manera más cruel y más continuada a una persona que nunca habrá hecho mal en su vida. Persona más buena, más noble, más recta no puede haber en el mundo, y parece que tú te lo pasas cojonudamente jodiéndole la vida.

No se si existes, pero si la respuesta es afirmativa no me mereces ni el más mínimo de los respetos. Y ni si te ocurra cruzarte en mi vida. Estás advertido.

Ánimo potro, te juro que de ésta sales. Por mis cojones. Te lo garantizo. Y bien sabes, por experiencia, que siempre cumplo con lo que prometo.

UN ABRAZO

No hay comentarios: